El día que Oscar Gálvez “voló” bajo el agua

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Se cumplen 66 años de la primera victoria argentina contra pilotos europeos. Fue el 6 de febrero de 1949 cuando el “Aguilucho” consiguió vencer con un Alfa Romeo de preguerra a los “ases” internacionales, bajo una torrencial lluvia, en los bosques de Palermo.

Revisar el calendario y encontrar la fecha del 6 de febrero destaca uno de los íconos más importantes para el automovilismo argentino. Ese día fue el de la consagración de los pilotos argentinos, al alcanzar la primera victoria sobre los ases europeos de entonces, de Coches Especiales, los predecesores de la Fórmula 1.

Oscar Alfredo Gálvez fue el hombre que pudo vencerlos, con condiciones de tiempo adversa, como lo fue correr toda la prueba bajo la torrencial lluvia que no impidió que miles de fanáticos se ubicaran en los límites de la pista de 4865 metros, diagramada en los bosques de Palermo y alentaran al “Aguilucho” durante el desarrollo de las 30 vueltasque demandó la prueba.

A bordo de un Alfa Romeo 8C 308 (3800cm³ sin compresor), el piloto argentino mantuvo un ritmo en carrera interesante, rodando durante varios giros junto a José Farina (Ferrari), hasta que este se detuvo sobre mitad de la competencia tras golpear contra un cordón.

Previo a ello, también había abandonado Luigi Villoresi, con una válvula rota que dañó el motor de la Ferrari cuando era líder. Esto le permitió a Alberto Ascari y al propio Farinapelear directamente por la victoria, alternando la primera posición, y con Gálvez girando a una distancia prudencial.

Tras el retiro del primer campeón mundial de Fórmula 1 (Farina), Ascari rueda con el argentino más cerca, y empiezan a acortarse las diferencias cuando se produce el último golpe de escena: Gálvez consigue igualar la marcha del italiano y llega a la primera posición, a cinco vueltas del epílogo.

La puja dura poco, porque a la Maserati de Ascari se le suelta el caño de escape, y además tiene un principio de incendio, debiendo abandonar. Es la apoteosis en el circuito palermitano, porque regulando su marcha y con una diferencia de dos vueltas sobre su “inmediato” escolta, Juan Manuel Fangio (Maserati), Oscar Gálvez consigue vencer y abrir el camino que luego el “Chueco” consolidó en el mundo con los cinco títulos de F-1.

Por si fuera poco, el podio fue rioplatense, porque el tercer escalón lo ocupó el uruguayoEitel Cantoni, conduciendo otra Maserati.

6 de febrero de 1949. El día en que el “Aguilucho” voló bajo el agua.

Campeones.

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