Eusebio Mansilla, recordado como el Gran Caballero del Camino

imagesCAIMME2A¿QUIÉN DICE que hacen falta ganar muchos títulos para entrar en la historia del TC?.

No, también se puede entrar por otra puerta tan grande o más que la deportiva como lo es la de los valores humanos. Aquellos valores que Eusebio Marcilla tuvo en esas legendarias carrera del TC de fines de los 40 y principios de los 50 y que le valieron el eterno mote de El Caballero del Camino. Tiempos de menores intereses y mayores confraternidades .El gran icono fue su ayuda a Juan Manuel Fangio tras el vuelco en la Buenos Aires-Caracas que terminó con la muerte de su acompañante Daniel Urrutía.

Por ayudarlo, Marcilla perdió mucho más que esos 12 minutos que en la clasificación general lo separaron del ganador Domingo Marimón. Es decir perdió la posibilidad de ser el vencedor de la carrera más famosa del automovilismo argentino  Nunca lo lamentó. Su tranquilidad fue haber actuado como le indicaba su conciencia. Su recompensa se la dio el tiempo al ser más recordado por esa acción que el propio Marimón por su victoria.

Hace seis décadas Eusebio Marcilla se abrazó a la eternidad que con la forma de una columna se interpuso en el camino de su Chevrolet en una cerrada curva en las cercanías del pueblo santafesino de Recreo durante la Vuelta de Santa Fe. Tenía 38 años y mucho para dar para agregar a sus 9 triunfos y los subcampeonatos de1947, 1948 y 1952.

Idolo de Junín, su ciudad natal y defensor de Chevrolet, no solo tuvo rivales en las rutas. Sus posturas políticas en contra del peronismo dominante en esos años le valieron muchos problemas y hasta censuras en medios radiales que omitían su nombre y sólo lo mencionaban como “el piloto del auto número…”. El tiempo puso las cosas en su lugar y hoy Marcilla es recordado por todos y sin censuras como lo que fue: el Gran Caballero del Camino.

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Por M.S. – Visión Auto.