Falleció José Froilán González, una de las máximas glorias del automovilismo argentino

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Falleció José Froilán González. Tenía 90 años. Una de las máximas glorias del automovilismo y deporte argentino.

El gran José Froilán González falleció esta madrugada a la edad de 90 años. Fue en el Instituto Alexander Fleming, del barrio capitalino de Belgrano. Pepe arrastraba dos meses con complicaciones respiratorias. Era una de nuestras máximas glorias en la Fórmula Uno, junto a Juan Manuel Fangio y a Carlos Alberto Reutemann. Primer ganador con Ferrari en la Máxima. Además el único argentino vencedor de las 24 Horas de Le Mans y era el último sobreviviente de los participantes de la Buenos Aires-Caracas de 1948.

Un 5 de octubre de 1922, Pepe vino al mundo en Arrecifes. En la Argentina corrió en los primeros años del TC y en Fuerza Libre, categoría pionera en monopostos en nuestro país. Esa experiencia le valió la participación en los Grandes Premios, pos Segunda Guerra Mundial. Fueron en aquellas carreras internacionales realizadas en las los bosques de Palermo y en Mar del Plata a finales de la década del cuarenta.

Supo manejarse muy bien abajo del auto y eso le permitió disputar la primera temporada de la flamante F.1. Fue así que debutó en la Máxima el 13 de mayo de 1950 en las calles monegascas. Lo hizo a bordo de un Maserati 4CLT/48 de la Scuderia Achille Varzi y abandonó.

Al año siguiente llegó a las huestes de la Scuderia Ferrari, que con poco dinero y mucho esfuerzo daba sus primeros pasos. “A Enzo no le alcanzaba para pagar las quincenas, ja, ja. ¡Qué tiempos aquellos!”, contó una vez Pepe. Pero su perseverancia le valió tener un lugar de privilegio en la historia del equipo más grande: fue su primer ganador en la F.1, hito que logró el 14 de julio de 1951 en Silverstone, Inglaterra.

Tres años más tarde repitió su éxito en el mismo trazado, también con Ferrari. Ese año fue subcampeón mundial detrás del Chueco. Sin embargo, tuvo un aliciente importantísimo: con el francés Maurice Trintignant y ganaron las 24 Horas de Le Mans. Lo hicieron a bordo de una Ferrari 375, el 13 de junio de 1954.

¡Qué postal, por favor! Con su amigo, Juan Manuel Fangio.

¡Qué postal, por favor! Con su amigo, Juan Manuel Fangio.

En la F.1 disputó 26 Grandes Premios, logró 15 podios, tres poles y seis récords de vuelta. En la Máxima también corrió con Vanwall en 1956, pero sin éxitos. Su última participación en F.1 fue en el Gran Premio de la República Argentina en 1960, con una Ferrari Dino 246.

Junto a su amigo Fangio encaró al entonces presidente Juan Domingo Perón, para que construya un autódromo de nivel internacional. Fue así como se gestó el Autódromo de la Ciudad de Buenos Aires en 1952, el máximo escenario argentino, que hoy lleva el merecido nombre de otras glorias del automovilismo como Oscar y Juan Gálvez.

En 1965 fue el padre del TC moderno. Se animó a la revolución y trajo de Estados Unidos un Chevrolet Nova II, que luego fue bautizado como Chevitú. A pesar de algunos piedrazos que recibió en las rutas por los conservadores teceístas, Jorge Cupeiro llegó a la victoria y le peleó el campeonato a los Hermanos Emiliozzi en 1965 (a la postre campeones de la mano de Dante). Esa temporada fue quiebre en la historia de la popular categoría ya que los “compactos”, como se los llamaba a esa clase de autos, empezaron la lenta transición que dejó a atrás a las cupecitas.

Froilán siguió haciendo historia más allá de su retiro como piloto. “A los grandes hay que homenajearlos en vida, por eso también vine a la Argentina para entregarle este premio a José”, dijo Jean Todt, el presidente de la FIA, cuando visitó el país en 2010. El francés le entregó la Medalla de Oro de la entidad madre.

Por todo lo que dio, por la gloria que alcanzó y por ser una leyenda, el recuerdo y la memoria por siempre para este grande que supo ser embajador argentino en el mundo, no solo del automovilismo, sino del deporte nacional.

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